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2018/03/28

Cómo elegir un teclado gaming

Hoy en día los videojuegos se han estandarizado. Quitando los títulos exclusivos, todos los juegos de consola salen en PC, y el soporte nativo de gamepad es un estándar en los ordenadores.
Pero existen ciertos géneros en donde la precisión extra y la mayor velocidad de juego que ofrecen el teclado y el ratón, no tienen rival. Los shooters, los juegos de estrategia en tiempo real,  o los títulos que tienen asociadas docenas de funciones a los botones, como los MMO (juegos multijugador masivos), se juegan mejor con teclado gaming y ratón.
No es casualidad que muchos shooters no permitan que los jugadores de PC y de consola jueguen juntos, ya que los que juegan con ratón tienen ventaja. O que la mayoría de los juegos que se usan en los eSports, se jueguen en PC con teclado y ratón.
Si va a jugar mucho online, tienes como meta convertirte en un jugador de eSport, tu sueño es hacerte millonario haciendo streaming de videojuegos, o sencillamente deseas alcanzar el máximo rendimiento en juegos como PlayerUnknown's Battlegrounds, Fortnite, League of Legends, Overwatch, Destiny 2, DotA2, Heroes of the Storm, etc., es hora de comprar un teclado gaming.
En otro tipo de hardware añadir la coletilla gaming básicamente significa más rápido, o más potente. Pero hablando de teclados, cambia completamente la tecnología. Las teclas funcionan de forma completamente diferente.
Vamos a ver cómo elegir un teclado gaming, para que sepas comprar exactamente el que necesitas.

Membrana vs. teclas mecánicas

Hoy en día puedes hacerte con un teclado de PC por apenas 8 o 10€, que sirve tanto para jugar como para trabajar. Se llaman teclados de membrana porque tiene una lámina blanda de goma con un material conductor:
Cuando presionas la tecla la membrana cede y cierra el circuito entre la tecla y el propio teclado que se comunica con el ordenador, detectando la pulsación.
Este sistema se ha mantenido durante décadas (con diferentes evoluciones, como el domo o cúpula de goma de la imagen anterior) porque es muy barato de fabricar, fiable, y aguanta mucho. Estos teclados pueden soportar cinco millones de pulsaciones sin problemas. Pero a la hora de jugar, son limitados.
Al requerir presión sobre una parte blanda tienen un recorrido lento, y no hay retroalimentación con el usuario. No sabes si has pulsado la tecla mucho o poco. Además, al basarse en un conector que cierra un circuito, en la mayoría de ellos solo reconoce una o dos teclas al mismo tiempo. Esto no es aceptable en videojuegos que exigen pulsar muchas teclas a la vez.
Son suficientes para tareas de ofimática, pero no son muy buenos para gaming. Aún así, encontrarás teclados gaming de membrana, con domo o cúpula de goma, como la imagen anterior. Son muy baratos pero su rendimiento es limitado. Existe también un híbrido, la membrana metálica, que se puede encontrar en el Razer Ornata.
Por esa razón nacieron los teclados mecánicos. Cada tecla tiene un interruptor metálico que se cierra cuando se pulsa dicha tecla, estableciendo la conexión que permite saber qué tecla has pulsado.
Aquí puedes ver distintos tipos de teclas metálicas. La roja no rebota hacia atrás, y no hace clic. La marrón ofrece resistencia, lo que permite saber lo fuerte que la has pulsado, y la azul además de rebotar, hace un sonido de clic, que sirve para saber cuándo pulsas teclas, y la velocidad a la que lo haces:
Ten en cuenta que la teclas mecánicas, incluso las que no hacen sonido, son más ruidosas que las de membrana. Los teclados mecánicos no son adecuados para teclear en entornos donde hay otras personas, ya que pueden resultar muy molestos.
La principal ventaja de los teclados gaming metálicos es que cada tecla tiene un interruptor independiente, así que el ordenador las reconoce incluso aunque pulses todas a la vez. Son más precisas, más rápidas, y resisten más, al utilizar interruptores metálicos y muelles, en lugar de membranas de silicona o plástico. Un teclado de membrana aguanta 4 o 5 millones de pulsaciones. Uno mecánico, puede superar los 50 millones y seguir funcionando perfectamente. Su carcasa también es más resistente a los golpes.

La importancia de los colores

El GIF anterior nos muestra uno de los puntos clave de los teclados gaming metálicos. Los colores de las teclas. No es una cuestión decorativa, sino que hace referencia a su función, y se ajusta mejor a ciertos tipos de juegos.
Los diferentes tipos de teclas metálicas se agrupan en tres, según el tipo de switch (interruptor): lineales, táctiles, y sonoros.
Los switch lineales (linear) no ofrecen resistencia y no hacen ruido. Las teclas se pulsan muy rápido, así que son eficientes en juegos de acción en donde tienes que reaccionar muy rápidamente, pero también producen más errores porque un leve toque hace que se pulsen. Suelen ser rojos y negros. Los teclados gaming con switches rojos o negros se usan en los shooters tipo Call of Duty.
Los switch táctiles ofrecen resistencia y no hacen clic. Te permiten saber si pulsas mucho o poco una tecla, así que se usan en juegos que exigen precisión a la hora de moverse, o de dar órdenes. Son más lentos pero más precisos, así que son los que debes elegir si ese es tu estilo de juego, o si juegas a muchos juegos de estrategia en tiempo real, en donde es más importante la precisión a la hora de pulsar, que la velocidad. Son marrones.
Los switch sonoros (Clicky) también ofrecen resistencia, pero además suenan. Están pensados para teclear o pulsar el teclado sin mirar. Son azules o verdes.
Existen muchos más colores, pero suelen ser exclusivos de las marcas, con pequeñas variaciones. Los teclados gaming con switches marrones son las más populares.
A la hora de elegir un teclado gaming, lo primero que tienes que decidir es el tipo de teclas que quieres, según tus juegos favoritos o tu estilo de juego. Lo mejor es intentar probarlos en algún sitio, para que notes las diferencias. Ten en cuenta que hay teclados que permiten mezclar diferentes tipos de switches. Por ejemplo te puede interesar que las teclas de dirección sean táctiles, y el resto lineales.
En breve publicaremos un artículo en donde explicaremos detalladamente las diferencias entre los diferentes switches.

Las marcas de Switches

Además de los colores, también existen marcas de switches muy populares, como Cherry, que usan distintos fabricantes de teclados. Así que es normal que encuentres a algún gamer que esté buscando "un teclado Cherry MX".
Fabricantes de teclado de referencia como Razer o Logitech tienen su propia marca de switches, aunque en algunos modelos también usan Cherry. Algunas muy conocidas son Topre, Roger-G, Kaih, Steelseries, etc.
Como en los coches o el fútbol, el consenso no existe a la hora de decidir cual es mejor. Es una cuestión de gustos.

Fuerza de activación y materiales

La obsesión por el detalle de los gamers llega hasta el punto de considerar aspectos como la fuerza que tienes que hacer para mover una tecla. En las especificaciones de los teclados verás un campo llamado Fuerza de operación o similar, que indica el peso que soporta la tecla antes de registrar la pulsación. Se mide en gramo fuerza (gf o simplemente g) o centiNewton (cN).
Así por ejemplo, un interruptor Cherry MX rojo tiene una fuerza de operación de 45 g, mientras que uno azul alcanza los 60 g. Como más alto es este número, más dura es la tecla, y requiere más fuerza pulsarla. Los hay que llegan a los 80 g.
También se tiene en cuenta el tiempo de activación, que es el tiempo que se tarda desde que se empuja una tecla, hasta que se detecta la pulsación. Puede ser inferior a 2 ms. El recorridoes el espacio que recorre entre su posición natural y la posición al presionar.
Si no eres muy preciso te puede interesar que tenga un tiempo de activación alto o un recorrido alto, para no pulsar teclas sin querer.
También debes tener en cuenta los materiales. Los teclados estándares son de PVC, que se rompen con un golpe fuerte. Los teclados gaming de calidad son de metal o de plastico ABS, mucho más resistente, y son capaces de soportar el sudor de los dedos (no se borran las teclas) e incluso golpes extremos contra la pared. Algunos también son resistentes a líquidos.
Algunos teclados gaming poseen teclas intercambiables. Literalmente, puedes quitar y poner teclas a tu gusto, así que puedes personalizarlas o usar ciertos switches en las teclas que más uses.
Incluso existen teclas con diferentes rugosidades, para diferenciarlas por el tacto, o con pantallas táctiles que permiten poner un texto a cada tecla.
Si prefieres los juegos en físico, estos son los más rebajados en Amazon

El key rollover

Hemos hablado de pulsar varias teclas a la vez, pero eso en los teclados está regulado. Se llama Key rollover. Los teclados estándar tienen un Key rollover de 1 o 2 teclas, y se llama 1/2KRO. Significa que solo reconocen 1 o 2 teclas a la vez, con excepciones como CTRL o ALT, que aceptan tres a la vez. Si pulsas más de 2 al mismo tiempo no las reconocerá. A eso se le llama pulsaciones fantasma o ghosting.
Los mejores teclados gaming suele ser, como mínimo, 6KRO, es decir, registrar hasta 6 teclas a la vez. Los modelos de gama alta son NKRO, capaces de reconocer todas las teclas (sí, todas), pulsadas al mismo tiempo.

La polémica de los LED

Casi todos los teclados para gaming incluyen alguna función LED (iluminación de las teclas). Desde teclas con un único color a soporte de 16.8 millones de colores en cada tecla, para crear todo tipo de efectos personalizables.
Hay jugadores que odian los LEDs, y a otros les gusta. Más allá del elemento decorativo, algunos teclados poseen LEDs de utilidad, que iluminan las teclas que se usan en cada juego, para que no tengas que memorizarlas, o producen una luz tenue para jugar a oscuras. Los teclados Steelseries permiten cosas como asociar un contador a la iluminación para que los respawn no te pillen por sorpresa, cuando te matan en un juego multijugador.
Conviene comprobar las funciones LED de un teclado, y ver si se pueden desconectar.

¿Cable o inalámbrico?

Los gamers profesionales suelen usar teclados gaming por cable, a través de USB, porque es la conexión más rápida, y nunca falla. Pero hoy en día la conexión inalámbrica ha mejorado mucho, y hay teclados gaming inalámbricos con un tiempo de respuesta casi nulo. Comprueba la calidad de la conexión en foros de gamers antes de comprar un teclado inalámbrico.

El software y las teclas de macros

Si vas a jugar en serio, también necesitas analizar el software que utiliza el teclado. Su función más común es crear macros, es decir, una serie de pulsaciones de teclas o de ratón que realizan una acción. Puedes crear macros que asignan complejas combinaciones de teclas a una sola pulsación, o que ponen en marcha Steam, o un perfil de juego específico.
Si te gusta usar macros, busca un teclado que tenga muchas teclas de macro adicionales.
El software del teclado también se usa para reconfigurar todas las teclas, activar las funciones LED, etc.

El precio

Por último, hay que valorar el precio que pagamos por un teclado gaming. Son más caros que los convencionales, pero un buen teclado gaming te dura toda la vida.
Hay modelos muy buenos a partir de 100€, y si no eres jugador profesional no vas a notar diferencias con uno que cueste el doble, más allá de alguna función extra.
Algunos teclados gaming que os recomendamos son el Corsair K95 RGB, o el Logitech G810 Orion Spectrum, con switches propios Romer-G, que ahora tiene una rebaja del 40% y se queda en solo 119€. Los teclados gaming Razer usan sus propios interruptores verdes, amarillos y naranjas, que soportan hasta 70 millones de pulsaciones. Los teclados gaming Steelseries también tienen muy buena fama.
Los teclados gaming Krom se han vuelto muy populares en los últimos años porque ofrecen las ventajas de un teclado mecánico pero a precios más asequibles, a partir de 70€.
Elegir un teclado gaming exige tiempo, pero merece la pena. Notarás cómo mejoras en los juegos y la experiencia será mucho más agradable, gracias a la perfecta respuesta, los macros, y la retroiluminación.

HP LA04  728460-001  HSTNN-Y5BV Batería compatible para HP Pavilion 14 15 Notebook
Microsoft 1577-9700  MS011301-PLP22T02 Batería compatible para MICROSOFT SURFACE PRO3 3
Adaptador ACER Aspire One 722 AO722 EX2519-C62F Z1401-C2XW
Acer AC14B18 Batería compatible para Acer Extensa 2508 2519 TravelMate B115-M B115-MP
ASUS A31N1519 Batería compatible para ASUS X540S X540L X540LA-SI302 X540SA X540S
Adaptador Toshiba PA3468E-1AC3

2018/03/19

¿Cómo afectan los Hz a la hora de comprar un monitor para jugar?

Los gamers de PC dedican mucho tiempo (y dinero) a elegir componentes de su hardware para jugar, como la CPU o la tarjeta gráfica, que son los que van a marcar la calidad gráfica y el rendimiento de los juegos.
Pero para que esos juegos se vean bien, también hay que elegir con cuidado el monitor gaming adecuado.
Cuando compramos un televisor para ver películas nos fijamos en características como la resolución, el tamaño del panel, la calidad de imagen, si tiene o no HDR, etc. En videojuegos esto también es importante, pero hay otro aspecto vital: el refresco de pantalla. Es decir, los Hz que soporta el monitor, y cómo los maneja. ¿Cómo afectan los Hz a la hora de comprar un monitor?

La importancia de la tasa de refresco

Es curioso descubrir como la mayor parte del ocio que disfrutamos en la vida moderna (los videojuegos, el cine, la televisión, los smartphones), es posible gracias a las limitaciones del ojo humano. Entender cómo funcionan los Hz es clave para elegir un monitor para jugar que se ajuste a lo que necesitamos.
Las imágenes en movimiento que vemos en una pantalla son, sencillamente, imágenes estáticas que cambian muy rápido, varias veces por segundo. El ojo humano no es capaz de apreciar el cambio de una imagen estática a otra, y por eso tenemos la sensación de que la imagen se mueve de forma fluida.
Hace décadas, cuando se crearon los primeros televisores, los expertos calcularon que para que el ojo humano perciba sensación de movimiento, las imágenes estáticas tienen que cambiar 24 veces por segundo. Es lo que se conoce como tasa de refresco, medida en Hz. Si la tasa de refresco de una tele o un monitor es de 24 Hz, genera 24 imágenes cada segundo, que en videojuegos se llama fps (frames por segundo). Es decir, 24 fps. Son formas diferentes de llamar a la misma cosa, el número de imágenes que se manejan cada segundo.
Durante años, los televisores han utilizado el estándar PAL (Europa) a 25 Hz, y el estándar NTSC a 30 Hz. Esta tasa de refresco funciona bien con películas o programas de televisión, pero es un poco justa para los videojuegos. Se puede jugar a 25 o 30 fps, muchos juegos funcionan así hoy en día, pero se notan saltos en la imagen, y la jugabilidad no es muy fluida. Por eso, ya desde los tiempos de las primeras consolas, los juegos funcionaban al doble del estándar televisivo: 50 Hz en PAL (Europa) y 60 Hz en NTSC (Estados Unidos). Y esa es lavara de medir que se ha usado hasta nuestros días.
En las consolas modernas, PS4, Xbox One, o Nintendo Switch, los juegos funcionan a 60 Hz, y para que los movimientos sean suaves, los gráficos tienen que generarse a 60 fps, igualando la tasa de refresco de la tele.
Por tanto, si vas a comprar una tele o un monitor para conectar una consola, es suficiente con una tasa de refresco de 60 Hz.
Pero en los ordenadores para gaming, es un poco más complicado que eso.

Más allá de los 60 Hz

Los ordenadores para jugar tienen una potencia enorme, superior a las consolas. Desde hace muchos años, los procesadores y tarjetas gráficas de PC pueden ejecutar juegos a una velocidad mayor que los 60 fps que exigen las consolas. Cualquier PC para gaming puede generar 100, 120, 200 fps en muchos juegos, según la calidad gráfica que tengan.
Por esa razón comenzaron a comercializarse monitores con una tasa de refresco de 100, 120, e incluso 144 Hz.
¿Por qué jugar a 144 Hz si con 60 Hz parece suficiente para que los movimientos sean fluidos? Además hay que tener en cuenta que el juego va a tener que generar 144 fps para sincronizarse con el monitor, lo que exige un PC muy potente, o juegos que no sean muy exigentes a nivel gráfico.
La razón es que jugar con más fps permite una reacción más rápida del jugador en juegos en donde cada décima de segundo cuenta, como los shooters, los MOBA, y otros títulos asociados a los eSports, que no tienen una calidad gráfica deslumbrante, pero sí exigen el máximo rendimiento del PC y todos los reflejos del gamer.
Si te gustan los juegos competitivos online y juegas mucho a shooters tipo PUBG, Fornite o Counter Strike, juegos de estrategia en tiempo real tipo DotA 2, League of Legends, etc., te conviene comprar un monitor con una tasa de refresco de 120 o 144 Hz.
Pero ten en cuenta que para aprovechar esa velocidad de refresco de pantalla el PC tiene que generar los mismos cuadros por segundos, es decir 120 o 144 fps, sino la imagen no se verá fluida, se notarán saltos, tirones y tearing. Así que necesitas un ordenador potente para sacar partido a esa tasa de refresco. No compres un monitor a 144 Hz si tu PC no es de gama media /alta.

La tasa de refresco variable

Los monitores clásicos, como las teles, funcionan con una tasa de refresco fija. Puedes cambiar a 60, 100, 120 Hz según sus características, pero solo funcionan a una tasa, y cambiar de una a otra puede tardar varios segundos (además la pantalla se pone negra).
Con juego no muy exigentes gráficamente, es posiblemente mantener una tasa fija de fps durante todo el juego, aunque haya muchos enemigos en pantalla o visitemos escenarios muy sobrecargados. Pero con juegos muy potentes a nivel gráfico como Assassin's Creed Origins, Kingdom Come Deliverance, The Witcher 3 y otros, tienen tanta calidad gráfica que se necesita un PC de la NASA para que funcionen a 120 o 144 fps, especialmente si juegas a resolución 4K.
Por otro lado, debido a esta exigencia gráfica muchos juegos generan las imágenes a una velocidad variable. Incluso aunque sincronices el juego con el monitor (tanto el juego como el monitor usan la misma tasa de imágenes por segundo), lo que se conoce como activar V-Sync, verás la imagen suave, si, pero también notarás pequeños saltos, y atascos, lo que se conoce como stuttering.
Para superar este problema de los juegos modernos NVIDIA ha creado G-Sync, una tecnología que permite usar una tasa de refresco variable en un monitor. Se trata de un chip que va insertado en el monitor. Se comunica directamente con la tarjeta gráfica para leer los fps que genera el juego, en tiempo real, y ajusta los Hz del monitor a la velocidad variable del juego. Con esto se consigue que la imagen siempre sea estable, aunque el juego funcione un rato a 55 fps, otro a 65 fps, etc.
NVIDIA G-Sync elimina por completo todos los problemas de sincronización de imagen, sin importar los fps que genere el juego. Pero es una tecnologia propia de NVIDIA, así que solo es compatible con los ordenadores que tienen tarjetas gráficas NVIDIA. Y puesto que requiere que el monitor incluya un chip y circuitería específica, el precio de un monitor G-Sync sube 100 o 150€.
¿Y que ocurre si tienes una tarjeta AMD Radeon? La tecnología equivalente de AMD se llamaFreeSync. Funciona básicamente igual, ajustando la tasa de refresco del monitor según los fps que genere el juego. El año pasado estrenó una versión mejorada llamada FreeSync 2, con soporte de gamut de color extendido y HDR, entre otras mejoras.
También necesita hardware específico en el monitor, pero al contrario que G-sync se puede usar gratuitamente, es un formato abierto. Microsoft ha anunciado que Xbox One S y X serán compatible con FreeSync, convirtiéndose en la primera consola que va más allá de los 60 Hz.
Tanto G-Sync como FreeSync aportan mejoras adicionales, como la reducción del input lag.
¿Qué se necesita para usar estas tecnologías? En primer lugar, una tarjeta NVIDIA GeForce compatible con G-Sync, o una tarjeta AMD Radeon compatible con FreeSync o FreeSync 2. Casi todas las fabricadas en los últimos tres años lo son, pero comprueba las especificaciones de tu tarjeta para asegurarte.
A continuación tienes que comprar un monitor que sea compatible con tu tecnología (G-Sync o FreeSync). Hay monitores que no soportan ninguna, otros usan una u otra, y algunas marcas venden un mismo modelo con G-Sync o con FreeSync (ojo, por separado, ningún monitor incluye las dos).
Ten en cuenta que aunque tengas un monitor G-Sync puedes usarlo sin problemas con una tarjeta AMD, y lo mismo con un monitor FreeSync y una tarjeta NVIDIA. Pero no aprovecharás la tasa de refresco variable, tendrás que usar la fija.
Hemos visto cómo afectan los Hz a la hora de comprar un monitor para jugar. Es un factor crítico, pero también hay que considerar otras características: resolución, tipo de panel, latencia, input lag, tamaño de pantalla, etc.
Echa un vistazo al siguiente enlace para descubrir algunos de los monitores gaming más espectaculares que han salido al mercado en los últimos meses.

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